Vito Quiles y Núcleo Nacional.
Vito Quiles es una figura muy activa en redes sociales vinculado a la derecha y extrema derecha española. En Mayo de 2026, Óscar López lo calificó como «agitador» y «fascista» y afirmó que recibía financiación pública por parte de administraciones vinculadas al PP.
Núcleo Nacional es una organización española de extrema derecha y de orientación neonazi o neofascista que surgió a principios de 2024. En Febrero de 2026 quedó registrado como partido político bajo el nombre de «Noviembre Nacional». Su discurso está directamente vinculado a posiciones racistas, homófobas, culto a la masculinidad, y además hacen referencia a la «sustitución racial» incluso ataques a la igualdad entre hombres y mujeres.
«Nosotros no somos demócratas»
– Presidente de Núcleo Nacional, Enrique Lemus, en un podcast
Además, existen antecedentes preocupantes, por ejemplo: en Marzo de 2026 fueron detenidos 10 militantes de NN después de interrumpir una manifestación feminista del 8M al producirse agresiones y altercados.
Por tanto, no estamos hablando de una simple organización política conservadora, sino de una organización de extrema derecha radical incluso descrita por algunos politólogos como neonazi.
En nuestra democracia también hay límites.
Núcleo Nacional, quienes mantienen un discurso en contra de los valores democráticos, irónicamente, ha hecho uso de las propias herramientas democráticas para intentar conseguir representación en las próximas elecciones generales.
La libertad de expresión (Artículo 20.1 CE) y el pluralismo político (Artículo 1.1 CE) son pilares fundamentales de nuestro sistema democrático, pero eso no significa que cualquier organización pueda abusar de ellos para transmitir mensajes de odio tales como: machistas xenófobos, homófobos o discriminatorios.
Entonces, el Código Penal contempla en su artículo 515.4 como asociaciones ilícitas aquellas que fomenten, promuevan o inciten al odio… Además en el artículo 520 se establece que en los supuestos previstos del artículo 515 los jueces pueden acordar la disolución de la asociación ilícita. Por lo que jurídicamente sí se puede considerar a Núcleo Nacional como asociación ilícita.
La violencia no estaba en la acampada de Sol.
El 28 de Septiembre, el agitador de ultraderecha Bertrand Ndongo acudió a la acampada de Sol y terminó siendo expulsado del lugar, en su salida mostró un spray pimienta. Noelia, una de las activistas que estaba en primera fila durante el incidente cuenta que comenzó a notar «colonia en la garganta», hasta el punto de que no podía hablar y le empezaron a llorar los ojos. La activista sostiene que esos síntomas se produjeron después, según su denuncia, de que Ndongo utilizará el spray en aquel momento de tensión.
El 3 de Octubre, se produjo una concentración de extrema derecha cuyo objetivo era acercarse a la acampada de Sol. Tres personas fueron detenidas después de que algunos participantes se acercasen violentamente a Sol. Ese mismo día se desplegaron alrededor de 500 agentes de Policía destinados a evitar que las protestas de extrema derecha llegasen violentamente a Sol (apoyadas por Núcleo Nacional y Democracia Nacional) y causar enfrentamientos ente ambas concentraciones.
Por tanto, resulta muy difícil sostener el relato de que quienes están acampando en Sol, sean una «escoria violenta» según afirma Vito Quiles en su tweet.
El artículo 21 de la Constitución protege la protesta.
En el artículo 21.1 de la constitución española «se reconoce el derecho de reunión pacífica y sin armas».
Y el apartado segundo señala que las manifestaciones solo se podrán prohibir «cuando existan razones fundadas de alteración del orden público». Por tanto, no existe un derecho del Estado a desalojar la protesta pacífica de Sol simplemente porque Vito Quiles no le guste la protesta.
Lo realmente preocupante es la última frase de su tweet cuando Vito Quiles afirma que el desalojamiento de la acampada de Sol «lo tiene que hacer el pueblo». Esto no es una crítica a la protesta, sino que es un llamamiento directo a personas terceras para que intervengan contra los manifestantes.
Y precisamente, el artículo 510 del Código Penal castiga a quiénes públicamente fomenten, promuevan o inciten directa o indirectamente al odio… Por tanto, el contenido de su tweet debería ser analizado jurídicamente al igual que Núcleo Nacional como asociación ilícita.
Esto no va de ideologías, sino de democracia.
Puedes estar a favor o en contra de la acampada de Sol, pero no puedes normalizar los discursos de odio, la violencia ni las organizaciones de extrema derecha calificadas como neonazis.
En democracia puedes defender tus ideas, protestar y discrepar. Pero la democracia también tiene límites, marcados por el Estado de Derecho.
«Es fácil ser fascista en un país libre; lo difícil es ser libre en un país fascista».





